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Convocatoria de artículos: Literatura em Debate, v. 12, n. 22, 2018/1: enero-julio 2018

Los límites de la teoría literaria: el discurso literario y sus interfaces
El advenimiento de los estudios culturales en la década de 1960 demostró el estado de la técnica en el campo de los estudios literarios, algo sintomático de lo que Jameson, en su ensayo "Sobre los estudios culturales” (1994), ya  ha señalado como el resultado de la insatisfacción de las teorías de la humanidades con los límites de sus disciplinas. En una forma relacionada, Marjorie Perloff, en el primer capítulo de  Diferenciales: PoetasPoética y Pedagogía (2004), reflexiona sobre las razones de la crisis actual de los estudios literarios en la estela del supuesto colapso del campo humanístico en los tiempos contemporáneos. Por otro lado, frente a estos problemas, el crítico y profesor de Unicamp, Fábio A. Durão, en un ensayo publicado recientemente en la revista Sybil (2016) aborda la cuestión desde dentro, es decir, con miras a la comprensión de la relación entre la producción crítico-literario desarrollada en el ámbito de la universidad académica y la realidad más allá de sus paredes, y en un momento concluye:"[...] que la lectura solitaria y la interpretación son patológicos." El hecho es que las teorías se mueven, son migrantes por antonomasia, y movimientos centrífugos y centrípetos forman cadenas complejas de vasos comunicantes. Así, esta publicación se abre para las contribuciones que ponen en discusión la pertinencia de los límites visibles e invisibles que  separan la teoría literaria de los otros campos del saber. De esta manera, se tiene en cuenta a los límites porosos entre la producción de la ficción y de la teoría crítica, especialmente en el ámbito de las minorías; son bienvenidas las reflexiones sobre las relaciones fructíferas y no menos conflictivas de los estudios literarios con las otras lenguajes con las que están limitadas. También invitamos a enfocar la comprensión de lo que es la literatura y su autonomía como objeto estético, cuando se ve bajo el manto, hasta ahora sacralizado, del arte.